Tirano, dictador de fracasos
no escondas tu bestial obsesión
por el destino
no olvides que la última salida
la encontraré en la noche cerrada
de tus ojos sin alma.
En el medio de tus ansias y soberbias
hay un sendero de agonías que conduce
al laberinto de la libertad
y al sótano de tu inmensa soledad
todo sucederá cuando de entre
tu codicia de huesos y fisuras
recuerdes que por tus venas se
empoza
un abismo de marea roja
abandonada.
Fuma sin prisa la mediocridad
hecha de pieles ajadas
regocíjate con las mieles de
oídos secos
bañados por discursillos
mediáticos.
hazlo, machúcate los dedos de
uñas de acero
congela el espacio de la verdad,
miéntele a la muerte que los
niños del hambre
perecieron enfermos de una por
una gula eterna
la que sufrieron sus madres y
todas sus malditas sangres
y sus arboles voraces mancharon
de sal la luna.
Una tras otra las estadísticas blasfeman
sobre los pies marchitos de la
realidad; sociedad y progreso,
lealtad y congreso , risas
acumuladas que estrangulan
el poder de mis manos con una
prensa de silencio.
Vulgar salón donde te perpetuas como
tatuaje absurdo
e inevitable , festeja por ti y
por mi este tiempo nuevo
goza a mis expensas vendedor que
compras hasta tus limosnas,
que envasas la esperanza para
regar el árido patio de tu imperio.
Lo que antes fuera naturaleza
viva hoy es tristeza y agonía…
Muérdeme los dientes hasta
arrancar la revolución de mis palabras
pero no desafíes mis fuerzas que
aún guardo en un rincón de la billetera
pues no olvides que la salida
primera de la oscuridad cerrada
la hallaré cuando reúna los añicos
de alma .
Autor: Lucas Zurschmitten.
(*Poesía)
